Estoy en casa. Abandoné la camilla en la que estaba y ahora me valgo por mí misma. Gracias por haberme visitado. Recuerdo como si fuera ayer, cuando en el pasado caminamos miles de territorios conociendo y coincidiendo con las urgencias sociales.
Muchas veces puse mi voz al servicio de las comunidades, sus necesidades y anhelos. Pero ahora me siento relegada en medio de una comunicación superficial. Creo que he perdido la autenticidad de las historias, contadas por quienes las viven. Por quienes la sufren y la celebran. Recuerdo haber sido trinchera de la palabra libre, pero no sé en qué momento desconecté con la audiencia. Y no me saco de la cabeza que esto marca un declive para mis intereses futuros.
“Muchos dicen, muchos piensan y a veces yo también, que la radio popular y comunitaria está muerta o que en todo caso sobrevive nada más. Porque aquellas voces de la comunidad, aquellas historias de la gente ya no están. O apenas si están en algún rato que queda, cuando sobra algún minuto, porque el resto del tiempo se dedica a mensajes muy superficiales y sobre todo a música que se selecciona con criterios demasiado parecidos a los de cualquier emisora comercial, o incluso los selecciona una computadora cargada aleatoriamente. Yo creo que la radio popular y comunitaria puede ser voz de la comunidad, tener a la comunidad detrás, pero también tenerla adelante como horizonte a construir y reconstruir cada día”. Gabriel Kaplún.
Sin la voz popular, me convertiré en un canal vacío incapaz de desafiar las narrativas masivas, de luchar por la justicia social, de ser algo más que un eco lejano de lo que pudo haber sido. Quizá he olvidado mi misión.
Si no retomo el camino de la comunicación popular, si no me abro de nuevo a las voces silenciadas, estaré destinada a un naufragio. Me alegra estar en casa. Pero me siento cansada. Cuando no son las ideas que no llegan, son los dolores que me agobian. No es fácil subsistir en un mundo tan veloz y con tantas ofertas. Espera mi próximo mensaje sobre una de las fortalezas que se derrumban en mí. Te escribiré sobre una caída libre que me hunde y que antes era una sospecha. Pero ahora es una realidad.
Te abrazo con aprecio.
Escuche, descargue y comparta: Capítulo 8. La huida de la comunicación popular. (Serie producida con IA).

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