Géneros y formatos en radio

domingo, 5 de diciembre de 2010


Reproducción parcial del texto Géneros y formatos en radio. Llévelo en PDF, Mp3 o escúchelo al final de este post. Estamos a pasos de cumplir 100 años de radiodifusión en las Américas. Nada mejor que estar aquí en Medellín, en Colombia, para compartir con la comunidad académica, para aprender de todos sobre el sonoro viaje del dial. Medellín, una ciudad siempre cambiante pero con una eterna primavera.

Empezaré por acercarme a esa definición que se nos hace demasiado débil cuando queremos establecer acuerdos entre lo que son los géneros y formatos. La puesta en práctica de esa definición por momentos se nos enreda y hay una tensión. Veamos: los géneros y formatos son mecanismos necesarios para producir y provocar sentidos. Apuestas sonoras. Sin duda, hay que conocerlos y reconocerlos. Al besarnos, a veces, los géneros y los formatos nos pasan el veneno de la costumbre.

La palabra género tiene una raíz griega que significa “generación” y formato el uso latino “forma”. En un pasado encuentro, Gastón Montells, director de La Tribu, radio de Buenos Aires, nos compartió su mirada: “Los géneros son campos disciplinadores de un sentido, conjunto de reglas que trabajan problemas que construyen variables de previsibilidad y de recurrencia capaces de ser reconocidos como tales. Trabajan sobre tensiones, discusiones, nociones de realidad. Los géneros son campos que traccionan problemas, indagan, investigan distintos elementos.

Los formatos son capturas, manifestaciones estratégicas de una modalidad de tratamiento. Son formas que encontramos para trabajar un contenido. Entonces, hay estrategias, objetivos y códigos de un destinatario particular. Son herramientas de circulación para el tratamiento de contenidos”. Sin embargo esto en la práctica no es tan claro. Falla el pegante que los une. 

Antes de venir a Medellín le pregunté a José Ignacio López Vigil sobre el tema. “Antes de comprar la caja hay que comprar el regalo”. Y ¿cómo tener un bonito regalo?… sigo citando a José Ignacio: “para tener un lindo regalo hay que usar la imaginación. Cosas que no están escritas, que no se han practicado. En la práctica no se evidencian las diferencias porque se han eliminado muchos formatos y todo se ha reducido en la producción radiofónica”. Gastón dice: “Es importante conocer las diferencias para definir las condiciones de producción, para definir cómo se tratará el contenido, bajo qué estructuras, pero, en términos de recepción sin importar cómo se clasifica, lo que importa es cómo me interpele en una instancia de diálogo. Cómo capturo mi gramática de atención. No me importa si era entrevista, foro o debate. En recepción la instancia esencial de la comunicación es afectarnos por lo que sucede, por lo que escuchamos y porque lo que escuchamos nos sea útil”.

América latina. “La radio comercial invirtió mucho en los géneros periodísticos. La visión comercialista bastardeó a la radio con la fórmula música y noticias y así la castraron. Las comunitarias que arrancan con fuerza en los 60 y gracias a su vocación se conocen propuesta lindas, propuestas creativas, la palabra florecía en la voz de protagonistas. Las radios comunitarias se cansaron, se metieron en un útero de aire acondicionado. Se enconcharon muchos. Hay radios que han acumulado rutinas”. No es que nos haga falta más de un hervor, es que por momentos nos abrazó la rutina.

Todo este desaliento puede ser la resultante de “la migración a la tv, el exceso de competencia que nos ha vuelto incompetentes, los personales reducidos, los apremios económicos y la carrera del día a día” dice José Ignacio. Tathiana Sánchez, Coordinadora de Programación de la emisora Javeriana Estéreo en Bogotá soltó este párrafo. “Aunque las personas sean diferentes, las ideas en producción son comunes. El Arte sonoro está olvidado porque los realizadores subestiman a los oyentes, piensan que a ellos les gusta siempre lo mismo”.

¿Oyentes igual a obedientes?. Sin duda, en la región aparece un descontento que en el texto sonoro se va cocinando bajo un fuego que nos ancla en el esquema piramidal de la producción segura. De la movilización de la caja registradora. Hay una hibrides que hace que por momentos la radio suene desabrida, desheredada de creatividad. Para José Ignacio “Hemos erosionado la creatividad, nos hemos olvidado del lenguaje radiofónico. Hemos castrado riquezas del lenguaje radial. Los profesores nos hemos quedado con recetas y menos fantasía”.

El lado más alentador de géneros y formatos en radio podría correr por cuenta de las radios latinoamericanas que ensayan, que viven en la cotidianidad del rompimiento piramidal conocido de producción. Radios distintas, bonitas, coquetas, incidentes. Tathiana Sánchez “La radio universitaria está abierta, es un espacio de experimentación. Radio para aprender, probar, hacer pedagogía”.  Gastón. “Es una época en la región de cruces, hibrideces, búsqueda experimental. Monstruos sonoros, producciones de sentido, marcos enunciativos. Muchas veces creamos porque carecemos. Ahí hay una fuerza, un nacimiento. Un impulso. No necesariamente tener el conocimiento. La falta de prejuicios nos hace libres. La búsqueda debe llevar a un espacio identitario, paradas, capturas”. Qué paradoja, matamos porque otro mata, gritamos porque otro grita, locutamos como otro locuta. Producimos como los demás producen.

Experiencias. El programa de cuentos de la Radio del EZLN (México), sin duda una buena idea para nuestras radios pero bueno, a veces no es tan fácil hacer estos programas pues muchas de nuestras emisoras están ocupadas haciendo campañas para comprar el aire acondicionado de la cabina. Nos alejamos de la programación. México cuenta con casi mil setecientas emisoras clasificadas en concesionadas y permisionadas pero habrá que admitir que hay otras tantas que no son ni lo uno ni lo otro pero algunas resultan más creativas que muchas “legales” juntas.

Los riesgos creativos de las llamadas radios piratas en Guatemala nos recuerdan formatos que dan voz a personajes u objetos. Habla la banca del parque principal y denuncia. También tiene voz la bolsa de la limosna, el bobo del barrio. En Guatemala pueden haber más emisoras “a-legales” que legalizadas, pero, ¿quién le quita el poder a los ciudadanos que tienen tanto que decir desde el dial? La creatividad se desborda pese a que muchos colegas no han pasado por la universidad, el colegio o la escuela. Una de las radios más lindas de Centroamérica es Radio Progreso (Honduras). Creativa, arriesgada. La emisora está alineada y toma partido por los pobres. Radio Progreso produce un informativo lleno de humor. “Lastiman” a los poderosos del país. Los habitantes de la región se divierten tanto con el formato de “Noti Ya” que muchos oyentes compran los discos compactos de los programas que se venden en las calles de la ciudad.


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http://titoballesteros.blogspot.com/2010/12/generos-y-formatos-en-radio.html

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