Periodismo digital

miércoles, 10 de septiembre de 2008


"En el periodismo digital, la visión única va a desaparecer; se debe aceptar la existencia del pluralismo en las perspectivas". Dan GillmorDeje de decir y decir y empiece a escuchar. Están muy bien las radios evangelizadoras, sindicales, alternativas, comunitarias, comerciales o intermedias pero estarían mejor las radios que paran de hablar y hablar y empiezan a escuchar. Si algo se ha democratizado hoy con el uso de las nuevas tecnologías es el derecho universal a escuchar.

Lleve el texto: Menos megáfono, más comunicación. Formato E-book.

Dicen que el tiempo trae la calma, pero jamás el olvido. Sin embargo, la nueva escena mediática nos obliga a olvidar, a dejar atrás las viejas formulas y justamente, son los “viejos comunicadores” los que más se resisten al cambio de sangre. Hoy resulta absurdo seguir de espaldas al nuevo sol. Al Mediactismo, a una comunicación “subversiva”, a las propuestas que le dan la vuelta al mundo y marcan el paso para cambiar en medio del cambio.

Habrá que declarar la honda ignorancia. No resistirse y emprender el camino. Reconocer que el visitante está para siempre y altera la realidad. Que un nuevo mundo mediático está en casa. Migrar al Podcast. Al Shoutcast, los Blogs, nanoblogs, escrituras colaborativas como el Wiki. El “yo reporto”, YouTube. Los "mashups", trackbacks, RSS y Wikinoticias, sólo entre otros “nuevos mundos” que devuelven la voz y pagan el empeño para que los ciudadanos puedan “hablar” con libertad, dejen de ser espectadores y sean sus propios actores y en ese mismo renglón, los comunicadores debemos ser alfabetizados sobre la nueva realidad. Jugárnosla con una propuesta atrevida en términos de la construcción de lo sonoro.

Entrar a esa nueva expresión de ciber-periodismo, periodismo común, de los ciudadanos o participante, imprime un componente necesariamente socializador y sin más dueños que una computadora y una conexión a Internet.

Urge reconocer los cambios en el mundo y en los medios. Enseñar distinto, pero, primero aprender sobre eso qué es distinto. Los nuevos usos del lenguaje. Del signo. La no frontera. El Emirec. Las nuevas figuras comunicacionales: Un productor, un participante (no receptor). Un nuevo canal. Tres personas distintas y un mismo dios. La comunicación pura. Una verdadera comunicación que saque a los medios de la información para que al fin, se puedan llamar “medios de comunicación”.

Las nuevas tecnologías plantean sus propias reglas de “usabilidad”, comportamientos, gustos y disgustos para los nuevos roles que siempre son activos. ¿Pero, cómo incorporar esos usos a las expresiones mediáticas locales? Primero, involucrándose en esas “nuevas miradas”, migrando hacia ellas y segundo, haciendo el camino. Poniendo la antena en el otro. Interactuando. Poniendo el acento en el otro como “mi mismo”. Porque, de pronto, todo lo hecho ha quedado mal o, ya no se ajusta a la “nueva realidad”.

En Managua conocí distintas experiencias comunicacionales. "Radio ya" y sus cientos de corresponsales que cada media hora informan desde las calles de la ciudad, una estación en donde los que menos hablan son los locutores. Y claro, es sin lugar a dudas la radio número uno. Radio ya siempre está arriba. ¿El secreto? La participación. El locutor conoce el principio básico de la comunicación. Escuchar más, hablar menos. ¿Cómo abrir la frontera?

He venido recociendo, en la propia piel, que el conocimiento no puede ser impuesto. Si tú lo haces de una forma, porque te dice el libro, pero el otro, el no “leyente” construye su camino, entonces, ¿cuál tiene más valor? El que repite o el que nace a una nueva posibilidad. ¿El que se cansa de ladrar? O, el que descubre. Entonces, la democracia comunicacional echa raíces en el otro y descubres que ya no eres el árbol con mejor sombra.

En la propuesta: Menos megáfono, más comunicación; al ser emisores-receptores, se administra la información y se le da nuevos sentidos a la comunidad, a la cuadra, al barrio. Nuevos significados. Para Gillmor, el periodismo ciudadano no sólo tiene que ver con la nueva tecnología. La brecha más importante en el largo plazo involucra la riqueza y el conocimiento versus la pobreza y la carencia de educación.

Las nuevas tecnologías proponen un giro entre emisores y receptores. Miles de blogs están publicados, miles y miles de boletines electrónicos, radios, espacios audiovisuales, en fin, la lista es interminable, como el compromiso permanente de los “nuevos” hacedores de mensajes. Abrazar el futuro o morir lentamente. Con nosotros o sin nosotros el mundo está cambiando y los periodistas debemos estar en la línea que conduce al futuro. 

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http://titoballesteros.blogspot.com/2008/09/periodismo-digital.html


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