Mons. Romero. ¿Periodista?

sábado, 29 de marzo de 2008

En la universidad enseñan a redactar noticias. Leer libros que hablan de formatos y géneros. Exploración de formas creativas y teoría de medios que hablan de ciclos de vida para productos radiofónicos. En todo El Salvador conocí un programa de radio que nunca cambió. Tres años al aire en cadena nacional y miles de corresponsales con anuncio y denuncio. Dicen que los conciertos, actos públicos, partidos de fútbol, en fin; todos los eventos eran movilizados porque el séptimo día era el día de las noticias.

El dueño de las audiencias. Escuche: Un sencillo "periodista". En muchos países se conoce la figura de Monseñor Romero como el obispo asesinado durante una celebración eucarística. Dicen que el franco tirador le disparó al pecho y el proyectil terminó en una honda herida que alcanzó el corazón de Centroamérica. El Salvador respiró – por varios años - una violencia con un hedor que el mismo obispo, Monseñor Romero, se resistió a seguir respirando. El obispo fue señalado de esquinero sospechoso, de cercano al pueblo y socialista.


En la Iglesia Catedral de El Salvador y en todo el país es fácil encontrar camisetas de Monseñor Romero junto a las del Che Guevara o Fidel Castro. El papel del obispo se ha desvirtuado. El nunca sacó el cuchillo, pero si denunció a los reyes de la página roja. Eso le valió el señalamiento de izquierdista. Un noticiero de los que no enseñan en clases de periodismo.

Nombre del programa. Eucaristía con Monseñor RomeroObjetivo general: anuncio y denuncio de la realidad nacional. Público específico: El Salvador y Centroamérica. Horario de emisión: domingos. Lugar de emisión: el templo

Monseñor Romero. “Yo les invito hermanos a que escuchen mis palabras como un eco imperfecto; tosco. Pero no se fijen en el instrumento. Fíjense en el que lo mandó decir; el amor infinito de Dios. Conviértanse, reconcíliense, ámense, hagan una familia de Dios. Quienes creen que mi predicación es política, que provoca a la violencia como si yo fuera el causante de todos los males de la república se equivocan. La luz ilumina lo que existe. No lo crea. La palabra de Dios quiere deshacer esos males y lo señala como una denuncia necesaria para que los hombres vuelvan a los buenos caminos”

Han pasado 15 minutos. Segundo momento. No entra música, rafaja o cortinilla. Nada. A palo seco 30 minutos más. “… Golpearon salvajemente a sus padres y la amenazaron que si decía algo, se atuviera a sus consecuencias. Hemos sabido la tragedia de estas pobres muchachas. En Agua Caliente tuvimos también una bonita fiesta de confirmaciones, un pueblo muy simpático, allá, en el Departamento de Chalatenango. En Cojutepeque, el párroco, padre Ricardo Ayala ha sido víctima de una falsa denuncia. Llegó a la Curia esta copia de un telegrama del director de la Guardia Nacional al Jefe del Estado Mayor”.

Leído el texto, denuncia a quien denuncia a uno de sus sacerdotes. El obispo sube la voz y el público en señal de respaldo, aplaude. Sin bocadillos, separadores o cortinillas el obispo se despacha… Los aplausos suben. La radio está en silencio. La gente en mecedoras, billares, tabernas o buses escucha el noticiero. Por aquí no se ve al profesor de radio haciendo estudios de audiencias…

Escúche“… En Cuscatlán se denuncia que la Guardia Nacional capturó a un joven reservista y fue traído a su cantón donde esa misma tarde fue muerto. Allí fue recogido por su madre y enterrado por la tarde.

Anuncio y denuncio. Fue capturado en su propia casa el señor Emilio Mejía, delante de su propia esposa. Después de ser maltratado fue sacado de la casa. Al día siguiente su esposa lo encontró decapitado. La familia Alvarado fue encontrada muerta detrás de un cafetal. Quien escribe, vio un camión militar con elementos de la Guardia Nacional a esa misma hora cerca del lugar. Quiero hace un llamamiento a las bases militares. Hermanos: son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que de un hombre, debe prevalecer la voz de Dios que dice: no matar. Aplausos”

Conclusión. Tengo una profunda cercanía con los estudiantes de las Escuelas de Comunicación Social. Me duele saber que muchos de ellos son mal tratados al ingresar a medios porque “no saben” redactar una noticia, hacer una nota para radio y – dicen ellos, sus jefes - desconocen el lenguaje periodístico. Aquí nos encontramos con un formato de noticiero que no está en los esquemas. Una invitación provocadora para la imaginación y desafiante para quienes le ponen fronteras a los géneros y formatos.

Escuche. La violencia. Tras el asesinato de Monseñor Romero la violencia se recrudeció. Muchos medios radiofónicos dejaron sonar mensajes y composiciones campesinas así:

A voz, que sós la semilla del hombre nuevo, que no conocés la alegría del pan a tiempo, que te toca morir sin ser momento, tu madre violada, tu padre asesinado y voz viviendo en los montes, huyendo de la guardia, en tus ojos, la profunda mirada de Farabundo y  en tu pecho el rojo y el amarillo del pueblo. En vos se expresa el dolor, el sufrimiento, la reprensión, la miseria, vos nos inspirás para amar la paz y para hacer hoy la guerra, a vos te pertenece nuestra lucha, para os nuestro esfuerzo, para vos nuestra victoria, veo tus ojos asombrados pero si hoy tenemos que empuñar las armas es para que tú puedas jugar mañana en el parque.

El "noticiero" más escuchado en Centroamérica dejó de emitirse el mismo día en que asesinaron a Monseñor Romero. Ese día, ese marzo, ese 1979 los salvadoreños le echaron pueblo a su revolución.

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Comentaron: 

Comentó: Anonymous 31 De Marzo De 2008 06:32 
Gracias, por darnos a conocer con tanta claridad la vida comprometida de Monseñor Romero: Todo un testimonio de una vida que se juega por los más desfavorecidos, así como nos dice Jesús en sus Bienaventuranzas. Tal vez, un día no muy lejano, este testimonio se haga nuestro y caminemos al lado y entre nuestros hermanos más desfavorecidos, aunque este caminar nos lleve a perder muchos privilegios. Gracias, Tito Ballesteros! María del Carmen.